actualizado a las 12:32

Acero Cali y el Ninja empatan en polémica pelea en Luna Park

Acero Cali y el Ninja, frente a frente Foto: Terra
Acero Cali y el Ninja, frente a frente
Foto: Terra
 

Jorge "Acero" Cali y Horacio "El Ninja" Enrique empataron el sábado por la noche, en una pelea que tuvo ese fallo final para calmar más que nada el comportamiento escandaloso del rincón del retador, pero que ganó el actual campeón mundial de kickboxing con absoluta claridad.

El combate se disputó con una gran cantidad de público en el mítico estadio Luna Park, a cinco rounds, en una velada denominada The Best Fighter (El mejor boxeador) que fue fiscalizada por la World Kick Boxing Network (WKN), con reglamento estilo MMA (Artes Marciales Mixtas) también conocido como UFC (vale todo).

Además, de esa pelea hubo otras 13 de kickboxing, en dos de las cuales se puso en juego el título interino argentino.

La más angustiante fue la que protagonizaron Ignacio "El Misil" Caplonch y Marcelo "La Máquina" Mendieta, que terminó con victoria del primero en el round inicial con un impresionante nocáut, pero con el perdedor tirado en la lona y retirado inconsciente en camilla y con cuello ortopédico.

Cali fue el ganador de la pelea, incluso porque desde el rincón del "Ninja" tiraron la toalla cuando promediaba el último asalto y "Acero" era amplio dominador ante un rival que siempre fue al frente, dio batalla, pero que ya no tenía resto.

Fue entonces, que desde el costado del retador empezaron a generar disturbios y a querer meterse en el cuadrilátero -uno de ellos provocó incidentes y empañó la pelea desde el comienzo -las autoridades correspondientes le deberán prohibir el acceso a algún futuro combate del "Ninja".

Debido a esa situación, el árbitro paró la pelea y dio un empate, más allá de la toalla que voló, mientras el público repudiaba la acciones de los que generaron incidentes.

Cali (97,800 kilos) fue el dominador de la pelea desde el comienzo y aún cuando era derribado por el "Ninja" (101,500) casi siempre tuvo el control.

Su retador demostró ser un excelente contrincante, porque más allá que era su debut en un ring y de sr superado en todo momento, nunca se rindió, fue al frente como su estilo de peleador callejero lo indica y dio un show muy bueno para que disfrute la gente.

El campeón mundial de kickboxing soportó un público muy hostil desde el inicio, tal vez porque los espectadores siempre se ponen del lado del contrincante, pero con su profesionalismo supo manejarlo con tranquilidad, la misma que impuso en el cuadrilátero y la que lo llevó a ganar.

Con el correr de los minutos Horacio empezó a sentir el rigor de su inexperiencia y fue quedando sin aire y sin fuerzas, pero su amor propio y la garra que metió le permitieron llegar hasta el último asalto.

Por su parte, Cali cambió silbidos por aplausos, terminó reconocido por todo el estadio y más allá del salomónico empate que deja las puertas abiertas para una revancha, el público se fue convencido y afirmando que la victoria fue para "Acero".

¿Se viene la revancha?

Télam