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21 de junio de 2011 • 15:21

LOS MEJORES "2" DE LA ARGENTINA EN LA COPA AMERICA

 

El viejo back derecho tenía una tarea titánica: dominar todo el área. Debía ser tiempista, veloz, corajudo y de marca firme. Se le exigía cubrir los espacios que dejaba por derecha el half y por izquierda el otro back. Era el patrón del área.



Jorge Gibson Brown, capitán de Alumni, fue el primer maestro en el puesto en el fútbol argentino y en la Selección. Pero cuando se inició la disputa del torneo sudamericano, allá por 1916, el más famoso de los hermanos Brown ya se había retirado.



Adolfo Celli, gloria de Newell`s Old Boys, fue el primer back derecho campeón, en 1921. Participó también del torneo de 1922 y completó 7 partidos en la Copa. Pero la extraordinaria figura de "El Alemán" se truncó por una grave lesión en el famoso partido de Argentina frente a los uruguayos, en 1924, cuando Cesáreo Onzari marcó el primer gol olímpico en el Rio de la Plata.



Luego siguió vinculado al equipo rosarino, ya como entrenador, y en la actualidad el salón de cultura de la institución de Parque Independencia lleva su nombre. Antes de Celli, otros hombres, grandotes, algunos más veloces, otros más lentos, defendieron la camiseta de Selección: Arturo Chiappe (River), Zenón Diaz (Central), Antonio Ferro (Independiente), Roberto Castagnola (Racing) y Antonio Cortella (Boca).



Sin embargo, el referente en el puesto en tiempos de amateurismo fue Ludovico Bidoglio. Había empezado como wing derecho en Sportivo Palermo pero después de destacó como back por su calidad, velocidad, salida clara y marca limpia. Un párrafo del diario La Razón de 1925 retrata su importancia en el equipo campeón: Bidoglo fue el full back sereno y seguro de otras veces, dando en cada momento difícil esa confianza que infunden todos sus movimientos. Jugo 17 partidos en cinco ediciones consecutivas: 1923, 1924, 1925, 1926 y 1927. Fue campeón en 1925 y 1927.



Los jugadores de Boca eran una fija en la Selección por aquellos tiempos en la que existían dos asociaciones; la Amateurs (Boca, Huracán, Chicago, Sportivo Barracas) y la Argentina (River, Independiente, San Lorenzo y Racing). A la FIFA estaba afiliada la Amateurs; por eso en la Copa América integraban el seleccionado oficial los jugadores de ésta.



Aún así, Bidoglio fue convocado para el torneo de 1927, disputado en Lima, cuando el fútbol ya se había unificado. Como suplente de Vico usualmente era convocado Roberto Cocharne, de Tiro Federal.



A Bidoglio lo sucedió Oscar Tarrío, de San Lorenzo. Fue campeón con apenas 20 años en el torneo, aún amateur, de 1929. Ya era todo un experimentado, 27 años, cuando jugó en 1937 su segundo y último torneo y también se coronó campeón (completó 8 partidos).



Curioso caso el de Tarrío. Gloria de San Lorenzo, campeón en 1927, fue uno de los jugadores que encabezó el pedido de un mayor pago de viáticos para el plantel. Los dirigentes no se lo perdonaron. Con el advenimiento del profesionalismo no logró un acuerdo contractual con San Lorenzo y ese año no participó de competencias oficiales.



En 1932 se fue a jugar a Newell`s, ya que la liga rosarina también se hizo profesional. Allí jugó varios años formando una dupla central con su hermano Ezequiel. Recién en 1935 retornó a San Lorenzo.



José Salomón es el jugador argentino con más partidos en la Copa América, 21. Recién lo alcanzó Oscar Ruggeri en 1993. Salomón se convirtió en un símbolo del back central en la época dorada del fútbol argentino. Mucho antes que Daniel Passarella, se ganó el apodo de "El Gran Capitán".



Se inició en Talleres de Escalada (1934-38) cuando el club del Sur vivía tiempos de Primera, y se consagró en Racing (1939-1945). En el Sudamericano de 1946, una fractura de tibia y peroné truncó su carrera. Fue durante años el jugador con más presencias en la historia argentina, con 44 partidos, y recién lo superó Miguel Brindisi en 1974.



Previo al Sudamericano de 1946, había estado en el plantel campeón de la Copa América de Chile en 1941, en el subcampeonato en Uruguay en 1942 y en el título de 1945, también en Santiago de Chile. El día que Argentina conquistó un nuevo titulo, frente al seleccionado brasileño, Salomón jugó su último partido, tras chocar su pierna derecha con la planta del pie del delantero Jair.



Zaguero notable, de insuperable eficacia, vigoroso sin peligro para el adversario, noble, batallador, sus aptitudes de futbolista son un complemento de sus dotes personales que lo presentan como camarada ejemplar y profesional disciplinado, por cuya suma de valores se reconoció en él el arquetipo del capitán, decía una emotiva crónica de la revista El Grafico tras la lesión.



Juan Carlos Colman, el Comisario primero de Newell`s y después de Boca, heredó el puesto de titular, acompañado por José María Marante, de Boca, en 1947. Colman también estuvo en 1955 y 1956, pero jugó poco porque fue suplente de Pedro Dellacha.



Don Pedro del Área. Así lo apodaron a Pedro Dellacha después de eludir a dos delanteros y salir jugando hacia el medio del campo de juego con la cabeza levantada. Aunque Dellacha se caracterizó por ser un defensor recio, de físico compacto, impasable. Fue campeón en 1955, actuó en 1956 y brilló en un equipo de estrellas en el Sudamericano de 1957 en Lima.



Rubén Navarro (1963), Iselín Ovejero (1967), José Luis Pavoni (1975), José Daniel Van Tuyne (1975 y 1979) y Roberto Mouzo (1983) formaron parte de los diferentes planteles desde que la Copa América se transformó una competencia esquiva para Argentina.



José Luis Brown, más de líbero, fue titular en las de 1987 y 1989. Pero los títulos llegaron con Sergio Vázquez, notable central surgido de Ferro Carril Oeste, en Chile 91, y Jorge Horacio Borelli, por entonces en Racing, en Ecuador 93.



Pero sin lugar a dudas, el símbolo en el puesto en las últimas dos décadas fue Roberto Ayala, quien estuvo en los planteles de 1995, 1999, 2004 y 2007. El marplatense sumó 19 encuentros y se ubicó como el tercer jugador con más presencias en el certamen junto a Diego Simeone y Américo Tesoriere.



Para Ayala, la gran frustración de su brillante trayectoria en el fútbol local e internacional fue no haber sumado un título con la Selección Mayor. Estuvo a segundos de lograrlo en la Copa América de 2004 en Perú, pero Brasil empató en el descuento y dio la vuelta olímpica después de ganar en los penales. Una espina, para Ayala y para muchos, aún vigente. (Télam) *Periodista. Vicepresidente del CIHF (Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol [CIHF).

Télam