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 La Copa Davis: ese trofeo llamado deseo para Argentina
13 de febrero de 2012 01:16 actualizado a las 01:20

Los jugadores y los capitanes festejan el pase a cuartos. Hubo una gran química en Alemania en el comienzo de la era Jaite.  Foto: AP

Los jugadores y los capitanes festejan el pase a cuartos. Hubo una gran química en Alemania, en el comienzo de la era Jaite.
Foto: AFP

Daniel Hernán Accornero

Alguna vez se tiene que dar. Poder ganar la centenaria Copa Davis, la esquiva Ensaladera de Plata, esa que generación tras generación es la obsesión de los tenistas argentinos. Por eso es comprensible la euforia después de la gran victoria como visitante en Bamberg ante Alemania por 4 a 1.  

"En Argentina había euforia antes que empecemos la serie diciendo que ya éramos campeones, que si le ganábamos a Alemania teníamos el camino allanado. Pero tenemos que parar un poco la pelota y como dijo Mostaza Merlo ir paso a paso y que la euforia no nos supere", remarcó el capitán Jaite al término de la serie.

Los jugadores cantaron unidos que "de la mano de Jaite la vuelta vamos a dar". Esto no significa que sea todo color de rosa, sobre todo tratándose de personajes con bastante ego. Pero hay una intención de que se trabaje con armonía en la convivencia y que no haya conventillo. La idea de Jaite y Zabaleta es descontracturar el ambiente, potenciarse internamente, hacer sentir importantes a todos.

En abril, por los cuartos de final, Argentina recibirá a Croacia. Casi con seguridad en el estadio Mary Terán de Weiss, enclavado en la zona del Parque Roca, en Buenos Aires. La superficie será polvo de ladrillo. Sólo con España enfrente, Argentina cambiaría y elegiría otra vez una superficie dura.

Los croatas son peligrosos. El gigante Ivo Karlovic (2,08 metros) e Iván Dodig, más Marin Cilic (24 en el ranking mundial ATP) y el veterano Ivan Ljubicic (ausentes ante Japón) son de respetar. Argentina necesitará potenciar su equipo con Juan Martín del Potro para poder sortear los cuartos. Porque quizá no alcance con el Rey David Nalbandian y Juan Mónaco en singles para superar la serie. Habrá que ver si la Torre de Tandil se suma al equipo, teniendo en cuenta que desde hoy y hasta la fecha de los cuartos de la Davis jugará siete torneos sobre superficies rápidas. Con el consiguiente desgaste y poca adaptación al polvo de ladrillo. Eso se verá en estos casi dos meses que restan.

La localía en la Copa Davis suele ser factor determinante en la mayoría de las veces. Y la Argentina jugará como local las series que siguen. De esta manera, continúa en carrera para intentar ceñirse con un título esquivo, que todavía no pudo alzar a lo largo de su centeneria historia.

Recordemos que en cuatro ocasiones los equipos argentinos arribaron a finales.

En 1981, en Cincinnati, aquel equipo norteamericano que encabezaba el astro John Mc Enroe le dio un golpe decisivo a las ilusiones nacionales, tras la victoria que el propio `Big Mac` consiguió sobre José Luis Clerc, en cinco sets.

En 2006, en Moscú, el conjunto argentino estuvo verdaderamente cerca de obtener la Davis. Perdió 2-3 con la local Rusia, luego de que David Nalbandian alcanzara una épica victoria sobre Nikolay Davydenko en cuatro parciales y estableciera la paridad provisoria en la serie (2-2). Pero en el punto de cierre, Marat Safin no le dio mayores opciones a José Acasuso y el sueño quedó trunco otra vez.

Dos años más tarde, en 2008, Argentina parecía tener todo pautado para quedarse con el título. En Mar del Plata, en una superficie favorable y sin Rafael Nadal como estandarte del conjunto rival, España asomaba como un adversario "ganable". Sin embargo, si bien Nalbandian liquidó a David Ferrer en el primer encuentro, el madrileño Feliciano López equilibró la llave con un triunfo sobre un lesionado Juan Martín Del Potro. En el dobles, los españoles ganaron y se pusieron 2-1 arriba. Y ya en domingo, Fernando Verdasco le ganó en cinco sets al misionero Acasuso y clausuró las chances argentinas.

En diciembre pasado, en el estadio La Cartuja de Sevilla, se repitieron buena parte de los protagonistas y el resultado. Rafael Nadal situó en ventaja a España con un contundente triunfo sobre Juan Mónaco. Y acto seguido, Ferrer logró una ajustadísima y valiosa victoria sobre el otro tandilense del grupo, Del Potro, en cinco sets. El sábado, Nalbandian y Eduardo Schwank se impusieron en tres sets a López-Verdasco y encendieron la esperanza. Pero 24 horas más tarde, Nadal y su enorme jerarquía pudieron más que el empeño de Del Potro, al que finalmente doblegó por 1-6, 6-4, 6-1 y 7-6 (7-0) para liquidar la serie. Y sumir en una nueva decepción al equipo argentino de Copa Davis.

Por eso, y como remarcó el capitán Martín Jaite: hay que ir paso a paso. Así se podrá saldar la deuda que el tenis argentino tiene y ganar la Copa Davis de una vez por todas.

Terra